bruno LaTour - cartografia DE las CONTROVERSIAS 03 04 varias “versiones“ diferentes  
  RedCienciaUSA
Entre las esferas que rodean al hombre hipermoderno, está la de las redes de Internet.
Arriba, la red de la Fundación Nacional para la Ciencia que conecta los centros de investigaciones de los Estados Unidos.
Imagen reproducida en Écumes p. 223
 

No tendrían sin embargo motivos para forjarse tales ilusiones. Aparte de algunos "literarios" como Houellebecq, nadie más está dispuesto a tomar sus edictos y sus burbujas por hechos incuestionables precedidos por nada y seguidos por nada. Es decir, la ciencia no es ya la expresión de un trascendente poder ya que no tiene más el poder de “imponerse" así. Basta para convencerse lanzar un vistazo a los Diarios: cuando la verdad científica ha hablado, en vez del gran silencio que más parece apelar a los deseos del novelista, se asiste a un fenómeno de lo más extraño: el debate continúa e incluso se vuelve de manera aún más encendida. Basta con recordar el amianto, los OGMs, las células madres, la autopista A 51, el Chatelperronien (la hipótesis sobre origenes del hombre), las 4 x 4 en la ciudad, para observar la impotencia remarcable de los expertos a obtener el cierre del debate y para "imponer" el silencio.

Antes de indignarse por esta "elevación de lo irracional" y por esta "pérdida de confianza en los expertos", es necesario ver bien hasta qué punto Houellebecq se confunde cuando afirma que no trabaja en un laboratorio. Se encuentra, en efecto, que la extensión misma de las ciencias y las técnicas nos ha transformados a todos en participantes, voluntarios o involuntarios, a grandes experiencias, algunas que son de la magnitud del planeta. Unos son à la paillasse como investigadores, otros como financistas, otros como testigos, otros en fin como cobayos.

 

 

Ya se trate del recalentamiento global, de los planes de desempleo, de los teléfonos celulares, del fumador pasivo, de los radares de la autopista, de las reservas de petróleo o la constitución europea, se nos embarca a todos nosotros en experiencias cuyo protocolo se buscaría a veces en vano.

La esfera artificial y frágil dentro de la cual vivimos, tal cuál lo desarrolla Peter Sloterdijk, requiere la participación controvertida de todos sus miembros3. Si la verdad científica no se impone ya, no es pues porque el buen pueblo se ha vuelto irracional, sino porque se encuentra adelantado en situación de co-averiguación. Si está à la paillasse, es para rechazar las verdades que pretenden "imponerse" sin discutir y que correrían el riesgo de ponerlo sobre la paja. En una palabra, los hechos incuestionables se volvieron discutibles —y se gana otro tanto para la racionalidad.

Varias "versiones" diferentes

El problema viene en que no tenemos aún los medios de comunicación, los reflejos, las prácticas de pensamiento, las herramientas, que nos permitan rencontrarnos para estar a gusto con los hechos de aquí en adelante discutibles.

_______________________________
3. Peter Sloterdijk, Esferas, t. III, Espumas, Maren Sell Éditeurs, 2005 (trad. Olivier Mannoni)

  Sloterdijk
 
               
 
  glosario         03— 08  
inicioatrasavance